LosTrazos.
El silencio habita,
es arte
La sustancia de la posteridad
llega con él de una mano
imposible
más o menos esta y otra,
es la lectura natural
de punto,
Cesa la tristeza de a pedacitos,
toda ella resuena mientras
el pájaro hace boca
de nuevo
en su costura.
Cómo es ponerse
el campo y
los lirios ahora que
Dios le habla a este
desorden,
a esta pared sin
bordes.
No es un deshonor haberla nacido
es apenas un aroma
pasajero.
Esa esencial mecánica
nos hace Palabra
ojos
Poesía.
Lo que nos hace siempre
es el Amor.
Destapa ese Universo
con orgullo
Es difícil no tener memoria
entre malvones.
La sed del primer patio,
la rabia afuera,
las cáscaras, las máscaras
la sustancia sin ley
Nadie le pide olvido a
la dulzura.
Vengan todos
sobre el mantel hay arroz y
sal de ayer
La perfección de la especie
viene del fuego,
la cuchara
y las voces perdidas.
He dicho –sensación, y
un alud cayó sobre
mi corto Universo
Tanto valle de rodillas,
tanto campo en
espera.
Miro a solas ese fuego
y me queda sólo una
pregunta.
Adónde dejan su lirio
los machetes,
dónde los lirios
Los miro decir frío y
altura,
miro sus sombras
inventadas,
sus Dioses y sus
lunas
Y ese silencio.
Decir -te amo
y que la especie se deje
en ese pase Poético
del instinto.
Es objeto y fuga,
en su montón,
en su ausencia
anticipa su voz,
cada vez.
Abandona el orden o los derechos,
se queda niña o rumor
Lleva lazos en el cuerpo y
once antepasados le gritan
su nombre.
Los cuerpos no posan,
hablan,
cavando el sol,
poniendo las costillas
contra el fuego.
El silencio es
daga.
Cada mañana.
yo te cuento mi
silencio,
después de la última
luna,
a solas.
Pudo,
en el silencio de esa terraza
y el infinito,
aunque soplara Dios
y las costillas fueran frío
y telar
Ella deja sus notas en castellano,
tacha barrios y perros
Contra el amor, sólo trozar
los fuegos y juntarse
hondamente.
Multiplicada
con todas sus voces dentro
a la hora de los ojos
y el clamor.