LosTrazos.
Ese extracto de mí habla de
todo,
me traduce con duda, me
secunda,
habla desde las sombras de
mis sombras,
habla sin cesar, y yo lo dejo,
en Prosa o en Poesía hace
preceptos.
Hay en la Palabra algo que dice
y contradice,
años de ausencia en cada tramo.
lo demás es sólo creencia.
Y ahora yo te digo, tal vez…
No te pongas en guardia,
la infancia altera ese
accidente que es
la vida.
La altera y no
pregunta,
es la pregunta,
un papel infinito sin
dicción,
es un barrio que explotó
en su presente,
son las Palabras que
nunca llegan, que nunca
llegarán.
Ausencia y presencia van
de la mano
tanta sombra puesta sin
dejarla entrar,
a tu lado sin estar,
en el lugar perdido,
en el lugar amado,
La virtud de la paradoja.
A bordo, el infinito habla
de Poesía.
Habla sólo y diverso,
mira su sombra,
prolifera en medio
del desaliento.
En montones de Arte
y bien hace
un papel de futuro.
Yo te doy lo que pidas, -dice.
Y el tiempo se solaza fuera
de su tiempo.
Descartaba la suerte,
era tantas en una,
solía ser resumen y
extensión.
Imperfecta .
Era en sí la posteridad.
Sólida,
intensa,
cosía las sombras cada
mañana
y hacía Poesía.
Entre zonas y mareas, nadie
da lo que es,
el azar elige entre Palabras
las sombras que somos y
que damos.
No hay tratados sobre esto,
hay acústica y una línea
delgada
allí converge lo irreductible.
La fuga
Aquel papel cintura que
escribía historias,
Innumerables todas,
y la sed.
La llave que no abría,
el plato compartido,
el cielo en una balanza puesta
de boca para no medir
ausencias.
Caben la medida,
la piedra y
la mirada,