Danza sobre el error y el ansia.
Textos desde 2007 a la actualidad.
Brevedades. Que los Trazos sean flechas
como las que arroja el Inconsciente cuando
nos deja arrojados.
..........
Y el infinito Trazo se sigue escribiendo.
Poemas aún sin publicar superan los 2000.
Ellos hablan sólo por acá, todavía.
26 febrero, 2014
21 febrero, 2014
15 febrero, 2014
09 febrero, 2014
14 enero, 2014
09 enero, 2014
08 enero, 2014
01 enero, 2014
2014.
Que en 2014 se
manifieste lo bello y lo suave.
Que los días y las
gentes nos traten bien.
Que lo deseado sea
posible.
Y desde ya que abunde
la salud y que haya más que suficiente pal puchero que cada quien tenga armado.
Feliz 2014 para todos
los Pasajeros del Trazo.
Mi Abrazo.
Virginia.
14 noviembre, 2013
11 noviembre, 2013
06 noviembre, 2013
27 octubre, 2013
10 octubre, 2013
08 octubre, 2013
06 octubre, 2013
05 octubre, 2013
04 octubre, 2013
20 septiembre, 2013
05 septiembre, 2013
04 septiembre, 2013
20 agosto, 2013
06 junio, 2013
20 mayo, 2013
08 mayo, 2013
26 abril, 2013
02 abril, 2013
24 enero, 2013
23 enero, 2013
21 enero, 2013
15 enero, 2013
06 enero, 2013
02 enero, 2013
01 enero, 2013
Una generosa Vendimia para 2013.
Hagamos una vendimia de este año
y pisemos uvas y más uvas, que coseche vino, que coseche vida, que coseche amor,
que coseche amores, que coseche soles y Palabras; y más uvas para más
vendimias, cada día, cada uno de los días de este año.
Una vendimia generosa, después de
tanta siembra, tengamos todos y cada uno.
Y por supuesto, que siempre abunde
salud y jamás falte pal puchero que cada quien tenga armado.
Feliz 2013 a todos los queridos Pasajeros del Trazo, queridos Amigos a vuelta de Pluma.
Mi Abrazo para ustedes.
Virginia.
26 diciembre, 2012
14 diciembre, 2012
02 diciembre, 2012
28 noviembre, 2012
16 noviembre, 2012
12 noviembre, 2012
08 noviembre, 2012
04 noviembre, 2012
01 noviembre, 2012
29 octubre, 2012
11 octubre, 2012
29 septiembre, 2012
28 septiembre, 2012
27 septiembre, 2012
10 septiembre, 2012
16 julio, 2012
12 julio, 2012
07 julio, 2012
25 mayo, 2012
15 mayo, 2012
Carta de vos. Hoy, por vos, siempre.
Buenos Aires, un día, siempre.
Esta carta que escribo para no escribirte. Para insistir en la imposibilidad de que ésta, otra, alguna carta exista y sea un medio capaz de abarcar algo de mi palabra, de vos, de mí, de algún pasado nuestro.
Sería infame pretender conocer tu dirección actual pero las cartas no están hechas para no ser mandadas; entonces, es infame y doloroso que desgrane palabras por este agujero infinito de tu invierno. Y sin embargo, lo pertinaz persiste, mientras otros papeles tuyos se desordenan en mi escritorio.
¿A dónde te envío mis señales absurdas de destino después de casi quince años? Absurda yo, en realidad. Irreverente de tiempo. Yo, que no sé de verdades reveladas, que quisiera cambiar la rotación de este planeta y descender la escalera del tiempo hasta vos, para encontrarme en tus enojos y tus amores de mí, por mí; en la que fui de vos, por vos y de mí.
¿Qué me explicaron de escaleras temporales y de inviernos, los días del amor? ¿ Con qué argumento me quedo hablándole a la vida de tu pelo castaño y tu mechón dorado? ¿Con qué memoria que me desconozco sostengo tanta memoria de vos, y te sigo hablando en el silencio, en la absurda esperanza de que estalle la cuarta dimensión en medio de nuestra cama de ayer, que ya es sólo mía? ¿Con qué locura extraña y sabia el amor encuentra sus espacios para persistir después de tanto? ¿Cuál es la trampa de tu nombre que me dejó enredada en esas siete letras que sigo amando, en ese orden maravilloso que su cadencia indica? Y no hay otro, y yo me desconozco en tal obstinación, pero así es este laberinto de tu nombre de ayer, que sigue irrumpiendo en cada presente indefinido, infinito.
¿A dónde van las cartas sin destino cierto, a qué extraño buzón, en qué boca atemporal arrojo estas palabras de siempre y para siempre? ¿En dónde te cuento que la vida sigue, y es buena; que, como te prometí, yo estoy tejiendo y destejiendo los futuros que no tuviste? Vos, todavía, me debés algo de olvido, amado Vicente.
Esta carta que escribo para no escribirte. Para insistir en la imposibilidad de que ésta, otra, alguna carta exista y sea un medio capaz de abarcar algo de mi palabra, de vos, de mí, de algún pasado nuestro.
Sería infame pretender conocer tu dirección actual pero las cartas no están hechas para no ser mandadas; entonces, es infame y doloroso que desgrane palabras por este agujero infinito de tu invierno. Y sin embargo, lo pertinaz persiste, mientras otros papeles tuyos se desordenan en mi escritorio.
¿A dónde te envío mis señales absurdas de destino después de casi quince años? Absurda yo, en realidad. Irreverente de tiempo. Yo, que no sé de verdades reveladas, que quisiera cambiar la rotación de este planeta y descender la escalera del tiempo hasta vos, para encontrarme en tus enojos y tus amores de mí, por mí; en la que fui de vos, por vos y de mí.
¿Qué me explicaron de escaleras temporales y de inviernos, los días del amor? ¿ Con qué argumento me quedo hablándole a la vida de tu pelo castaño y tu mechón dorado? ¿Con qué memoria que me desconozco sostengo tanta memoria de vos, y te sigo hablando en el silencio, en la absurda esperanza de que estalle la cuarta dimensión en medio de nuestra cama de ayer, que ya es sólo mía? ¿Con qué locura extraña y sabia el amor encuentra sus espacios para persistir después de tanto? ¿Cuál es la trampa de tu nombre que me dejó enredada en esas siete letras que sigo amando, en ese orden maravilloso que su cadencia indica? Y no hay otro, y yo me desconozco en tal obstinación, pero así es este laberinto de tu nombre de ayer, que sigue irrumpiendo en cada presente indefinido, infinito.
¿A dónde van las cartas sin destino cierto, a qué extraño buzón, en qué boca atemporal arrojo estas palabras de siempre y para siempre? ¿En dónde te cuento que la vida sigue, y es buena; que, como te prometí, yo estoy tejiendo y destejiendo los futuros que no tuviste? Vos, todavía, me debés algo de olvido, amado Vicente.
Tu Amor, siempre.
10 mayo, 2012
29 abril, 2012
22 abril, 2012
16 abril, 2012
12 abril, 2012
04 abril, 2012
02 abril, 2012
01 abril, 2012
15 febrero, 2012
08 febrero, 2012
27 enero, 2012
22 enero, 2012
01 enero, 2012
2012.
Y porque Cortázar lo dice mejor:
"Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres."
Happy new year de Julio Cortázar.
Y yo agregaría eso que pedimos siempre, lo digamos o no,
Salud, Amor, Creación y que no falte pal puchero.
Que quienes vienen de alguna noche tengan su día, y los que
vienen del día, lo sostengan luminoso.
Que no falten manteles cuadriculados con migas de amor y de
amistad.
Mi abrazo a todos.
Virginia.
29 diciembre, 2011
25 diciembre, 2011
20 diciembre, 2011
10 diciembre, 2011
29 noviembre, 2011
23 noviembre, 2011
14 noviembre, 2011
06 noviembre, 2011
02 noviembre, 2011
30 octubre, 2011
23 octubre, 2011
19 octubre, 2011
09 octubre, 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
