Poemas aún sin publicar superan los 2000.
Ellos hablan sólo por acá, todavía.
27 junio, 2019
Aturdenlos huecos del Mundo, la sal en las minucias
la sílaba en el número
en la Palabra, una boca, y
las
horas consolando a los
relojes.
23 junio, 2019
La furia prometida
Los favores de sangre
Las maldiciones
El odio sin mediodía
Las mentiras sagradas.
Los orígenes llegan con su
éxtasis de especie. Es tarde
para
los bordes perdidos, son
color, son
una tarde detrás del
Universo.
Como una camelia pobre entre
las hojas,
una gema de azafrán, una
lámpara maga
ser eterna en un único
perfume,
entre círculos de aceite.
Eterna, -se dijo, a solas con
la noche.
Los escucho descalzos, con
las manos de lado,
en el silencio antiguo de
asfalto y dolor.
Los he visto en pasos
rituales, al filo del pronto
y la madera, un Congreso de
tierra y sombra.
Queda ese Poema en el aire,
como un fresco
como escaparse a ninguna
parte,
como sentar el sol sobre una
promesa.
Lo bello se posa en el cansancio
de los malos días.
El azar viaja en las parcelas de un cristal detenido
Ese lugar tiene el tamaño de
la tarde.
Ella, con su pollerita
bienvenida, tan temprana,
cantándole a esta otra
tierra,
dónde estará.
Sucia de tanto desamor de
amarlo,
con la mirada de su herida,
la de él,
al borde de esa luna de vino,
como bautista,
tiraba su piel de pimienta a
los lobos.
No era una pesadilla, era un
pronombre.
Ascenderé la daga hasta el
lugar del ángel
la sandalia del hijo pesa
y se lleva el corazón hasta
el hueso de Dios.
Busca su furia, el nudo del
medio
la magia antigua del amor, ese
dinosaurio.
Se desorienta el viento,
transparente,
en un mundo de
transparencias.
Olvida mediodías, busca sus
mares y sus lunas
Con la edad del tiempo, todo
hoy, busca los ropajes.
No te cuides de ella, es la
madre del sol.
Antiguo oficio,
animal detenido entre siglos
en las entrañas de una lengua,
péndulo que vaga,
destinado dolor nuestro
raro hechizo
abusivo
dicho.
Monedas negras en lenguas
amarillas.
Monedas negras en lenguas
Monederos que se hacen
lenguas
Negro
Amarillo.
09 junio, 2019
Una esfera sin curvas, un
borde
que se adentra, un amor, un
desamor
Ese veneno que cruje su luz.
Duerme sobre el puño, del
lado
duro del amor.
-No comeré infinito, mamá, aunque
mi nombre quede abierto
y la Palabra.
Está su Poema roto entre
agujeros
ninguno pronuncia el nombre
ninguno quiere ser silencio.
Tu nombre debiera golpear en
mis paredes,
hondo y mariposa,
como París
como si vieras mi miedo
y mi flor
y que
París nos espere.
Juntaba arco iris mientras
octubre.
daba forma a la paciencia,
a las maneras del Amor.
La humanidad aún
Aún tu sombra, los pies del
día,
la gente feliz
Aún el último Poeta
Aún tu huella, el camino a
otra Iglesia
Aún lavarnos el último frío
Aún otro aún
y este Planeta aún.
05 junio, 2019
Llevaba Mundo entre las yemas,
faltaron mares.
Las manos le quedaban en
el saludo
y la lluvia aprendía de esas
cadenas,
diminuta mano, oscura y
menguante,
polvo de alguna traducción.
04 junio, 2019
En qué combate voy a tu corazón,
con qué justicia campesina será
el invierno
de abandonar piedades,
estallarlas en el estrépito
de los días
Vos, tan lejos tuyo como un
papel deshecho.
02 junio, 2019
Los muslos al sur, la piel al mar, la evocación
botánica, el olor de los bordes.
El éxtasis es un lugar perdido, llega de a mares
y continúa de a cientos.
31 mayo, 2019
La herida se anuda, hace pacto de sed, insiste
en una trama ilesa debajo de una prensa.
El verso suave es un rayo en esa falta incierta.
En la arena, amontonados y apacibles
mutuamente vencidos
porfían.
Serán otra vez un tierno atajo
del Mundo
Batalla sin derrotados
sin costa
sin tierra prometida.
Estaban los cuerpos con sus polvos y sus glorias
para recoger las cuotas del amor.
Era una danza sin fin, la ejecución de una flor.
Mirame -le dijo a su mirada, escribime -le dijo a su Poeta.
En los pequeños Mundos donde las Palabras no sirven
ella refugia su nombre en el viento.
Los restos del pimiento en la cocina
El duelo del minuto
La lluvia que no es
La madre, ese fragmento, vuelve
sin entrar
Emily lo recita entre sus bastidores
de esa única casa
Se hunde la Palabra en esos versos
que anuncian celibato
tempestad callada
un piano.
Ella cree que al espacio lo sostiene
una Letra y su pérdida,
ese hilo bebedor y semblante.
La noche se enciende detrás de la cortina
sin nombrarla
amarse en verano con la honra suspendida
en el tácito de las Palabras.
26 mayo, 2019
Apresados en sus giros,
en colisión,
cuerpos pacíficos en la acrobacia
del abrazo,
en la redondez de ese nosotros
que consume el instante
y permanece en un puñal
de gozo.
Es un centro donde coinciden
los añicos,
el aire retenido,
cuidar la nada.
Hay que doblarle las rosas a los nacidos de la vida
atar de muslos al que sueña
ser la analogía sustancial de lo urgente,
la prosa que apunte a lo concreto
un estado de cuerpo sin deseo
Prohibida la Poesía.
Los enemigos taparon el rayo
con Palabras, entre animales
y juegos de Dios,
con hilos del odio y cuentos
hostiles.
Desde el átomo a la piedra,
la lluvia de cal,
otra vez,
en la guerra del hierro.
Al borde de nadie, heridas las
cosas y los misterios, tu eco.
Ese sonido es una lírica,
un Poema para siempre.
Doblado tu Ser por tanto ser.
el mar soltándote las manos,
soltando las mías, vos, hoy,
el día después de tu después.
Cenizas de rubíes,
el cuerpo dura,
la pasión ha sido entre la arena
y la rabia.
Los fueguitos de la luz, las guerras del alba y la gula
morena de parir Palabras.
Y le apuntó con su barquito
de papel.
A tiro del amor o de la sombra, con un puñado de puños en tiempos de olvido, en una repetición que nos permite enumerar la especie, sin lenguaje natal, situados