Entre pétalos el horror crecía,
silente
desdichado,
escuchando la vieja
ceremonia
y su tifón.
Adónde van las sombras
sin
ausencia,
adónde la primera
nostalgia,
esa del amor que puede
esa que hace la Letra y
la
multiplica.
La rabia afuera, quede
entre
otros
Nosotros
juguemos sin
abatimiento
Que
hable la sed en el
patio
de ellos,
nosotros,
la lucha sin
cólera
la
lucha con orgullo como
somos
los Pueblos
Ellos
quedan siempre
hundidos
en su imbecilidad
avarienta
más temprano
que
tarde.
Sigamos
claros,
limpios
Justos
y
juntos.
Y
que así sea, Compañeros.