Escrito en un papel
como el viento
como una Palabra perdida,
ahí,
clavé cien piedras
una
una Fundación,
pero son arena
polvo de dispersión
Que algo quede,
nada
una nada elocuente
esta existencia errante
este efecto de azar.
Morir a medias es un bostezo.
Hay que encender antorchas entre las migas, marcar el camino, correr la frase de lugar, que los ojos sean una casa, un óleo que mira y hunde secretos. En esa pausa, busca la boca y la puerta, es tarde, ya es orilla.