Textos desde 2007 a la actualidad.

28 enero, 2009

Bendita de cantar abajo, abajo hondo,
tan cerca de mí, tan aplazada de mí,
la dura carne sueña y sobrevive.
Le digo al viento que soy voz,
y vos, y a veces yo, sólo cuando
azucan las tardes.
Por qué buscar los dientes de
la tierra. Los pájaros confían.
Habré de aprender a picar pasto.
Así me preñan los veranos
como si fuera espiga, adolescente,
infame de toda felonía.
Tanto desparpajo de hueso,
de cucharas de sopa, secas,
en las bocas de otros. Tanta
oruga de mar lamiendo tierra.
Dura, a dentelladas, se cocina
en guiso de alondras, el suyo.
La piel la espera, marinera,
para ser escándalo.
Estrena alma, la dichosa, ahora
que hay desuso, que Dios cayó
de un anaquel, y es aro, mariposa
incrustada. Ahora que la carne
ostenta esos puñales.
-Mamá, ponete blanda, tonta,
mentime azules. Marzo me
soñó y llegué en puñados
de seguir queriendo.

27 enero, 2009

Me sucedí violeta, y vos, te
sucediste Alpe.
Canto en las sombras, entre
sed y silencio, canto, como
esa prostituta inconfesa.
Vengo de la noche, de tu pecho
en sombras, de los dulces astilleros
del Amor Proletario, vengo.
Amanecí de todas mis mañanas,
y era tarde.
Voy al fondo del Poema, estoy ahí,
en su espesura. Soy una Letra entre
lujuria y silencios.
Afuera está la nena que espera
las Palabras. Me veo toda lluvia
muda, y no sé si dejarme entrar
con tanto desamparo.
Dónde estaba el Alfabeto cuando
no comprendí que iba a ser lluvia.
Tan estrenada, tan reciente,
con tanto silencio.
Canto y canto y canto.
La última bala de la luna se
hunde en mi alma gitana,
y canto.
El pecado del Poema es decirse,
cirse, cirse, es no desaparecer
detrás de su pecho blando.

18 enero, 2009

El amor es que interrumpan
tus planes y todavía saques
mariposas de los bolsillos.
Tanta sombra desabrigando merece
una mañana, un charquito de luz,
una vereda mojada.
Otra vez los sapos hablando
del amor, quién los escucha
todavía.
A qué huele el miedo,
a qué la víspera amorosa.
Con qué tramos de vísceras
construimos tanto Universo.
No hay sequía de la dulce.
Hay hilanderas que tejen
hilos dulces con hilos de acero.
El amor es como mirar
entre ciruelos.
Tanta piedad me cuece el
alma hasta su borde,
pero tengo mares y alondras,
acaso su suerte.

15 enero, 2009

01 enero, 2009


2009
"Si me dijeran pide un deseo, preferiría un rabo de nube, un torbellino en el suelo y una gran ira que sube. Un barredor de tristezas, un aguacero en venganza que cuando escampe parezca nuestra esperanza.
Si me dijeran pide un deseo, preferiría un rabo de nube, que se llevara lo feo y nos dejara el querube. Un barredor de tristezas, un aguacero en venganza que cuando escampe parezca nuestra esperanza."

Silvio Rodríguez.