Textos desde 2007 a la actualidad.

19 diciembre, 2009

12 diciembre, 2009

¿A dónde va ese hueco de verdades?
Tibia la noche las destila fósforo.
Bebe sus cristales, y la sed viaja
derrotada entre luces solas.
Tanto cielo en una Pajarera, muerta de alpiste
la felicidad confunde libertad por alimento.
El agua ahogada en fuente, suicidio de soledad.
A vuelta de Quijote el olvido
viaja al sol de una pelusa.
Arrodillado el Tigre frente a la Rosa,
y ella hincada de pétalos.
Las miserias de canela saben lo dulce
de las ráfagas, bocas de viento.
Caín, qué viaje incierto, Abel tiene
una cruz de violetas, tan Galateas.
No me voy a olvidar en este
olvido que viajo tan presente.

07 diciembre, 2009

La Poesía no está en el Lenguaje, está en las
Palabras, en la humedad que te llevo y me hace,
y me persiste naranja, olor a jazmín de
baldosa, siembra de tu sexo, tan cosecha.

04 octubre, 2009

No me des el cristal, te pido todos los umbrales.
Paraísos o infiernos, no estamos más
allá del Templo que somos.
Descalzaré mi sombra, y la niña
que fui se lloverá Poema.
Lava sus miserias en agua de abrojos.
Vuelve la palabra, entre azúcares, raspando
un poquito la mesa de la madrugada.
No sé dónde cantan los pájaros,
por hoy al menos.

Habrá que seguir encontrando alas.
No se me hace pájaro la pena.

03 octubre, 2009

No te quemes de río, en algas van las otredades,
dame el anzuelo, el jade de tu almohada.
Levanto plumas, la sed viaja de aire.

a La Negra.
a Merecedes Sosa.
Trae medias de almendra, trocitos de
trocitos en un frasco arenero. La infancia
inventa la boca de la leche.
Qué montaña escala tanto paño de Azúcar.
Llueve Mundo en la ladera inversa.
Escribe en el gallo cada madrugada,
incendia ovejas negras cada mañana.
Al ruin no lo visitan ni el viento ni los espejos.

20 septiembre, 2009

Esa Helena que Troya su caballo de Amores,
soberbio ejemplo, alguna vez Paris fue más
piel que las sábanas de la pasión.
A quién le entrega el tiempo su propia ausencia,
sus puertas vacías, el viento despidiéndose,
los gerundios de adiós y travesía.

15 septiembre, 2009

Martillemos las sombras que hay perdices, que el
telón cae donde se abre. A sentarse sin abstinencia
que la mesa está servida, -me dicen.
El garfio pirata llora su metal de muelle,
escupe su memoria de mar sobre bandera
negra. La virgen corsaria lo ama rasgada
de su seda, madera y crujiente.

13 septiembre, 2009

11 septiembre, 2009

07 septiembre, 2009

Es una jaula rota, la Palabra, muele
sexo y estambres, hamaca la dulzura
de un encierro falso para dejarnos
en esta deriva marinera.
Busca su partida, el eructo de fuego primordial,
la cifra azul, la fecha. Busca el vientre paridor
que lo dejó huérfano, vacío, en viaje.
Sólo lleva su nombre, el Tiempo.
El pájaro nació al revés,
el pico de raíz, el árbol sobre,
y las alas, las alas, las alas, dónde.
Me desnudo tan cerca del infierno, invierno,
y yo, todavía violeta, tan primavera.
No vengas espumadera, ni trapito de sol
para atraparme verbo. Peino largos mis
cabellos de luna sobre mis lunas,
cada noche, cada jazmín.
Clava triángulos de seda, quema leños de
arena, fuega sus horas. Quién le pide la sal.
Martillo la sombra, la higuera, seco soles
y los cuelgo anaranjados, uno por uno,
y en cada, una Letra. Trabajo carpintero
éste de alumbrar Palabras.

01 septiembre, 2009

A tan corta distancia del Adiós habita
el Amor, dos territorios, y en su frontera,
la memoria y una violeta huérfana.
La memoria espera un poco de su
sombra para recobrar olvido.
Es la piel de la memoria, la memoria,
debajo, estamos nosotros, otros nosotros.
Desnudo, bautismal, bíblico, con su nombre
descalzo pisa la arena, el olvido de la roca.

Vicente,
a vos siempre.

30 agosto, 2009

No existe el abril del día perfecto, la rama
del costado, tanto abrazo de espaldas
a la luna, esa oblicua tangente voluntad
de hacerse mayo, y quedar hoja.

29 agosto, 2009

La noche huele a fueguitos turbios,
a banda de azahares, huele a rincones.
La vida hostiga,
no pecar, qué gran pecado.
Salieri busca su voz y le duelen
violines de sombra. Ruedan palabras
como puños secos. Un puñado de puños
jamás será Poema, jamás Amor.

10 agosto, 2009

Amarrado al clavo de olor, a la leche de arroz,
herido de canela y menta, labriego encadenado,
tan Minotauro sucumbido infancia.
Aquí desagotan las tristezas, los corchos, las
miserias, las tardes sin amor. Un perro aúlla
noches de seda desde una costura de la luna,
y yo le digo lobo.
Esa sombra que compraste espejo y duerme
tus noches, afila con un corcho cada cuchillo
hasta que la cuerda sea sólo ausencia.
Y si soy una pisada tuya.
Si soy sólo la huella de tu arena.
Combá la cuerda, recorrela ríspida, hasta
que este Blues se haga templo.
Un fósforo lo enciende vino, arde luz,
ebrio y sensual regresa de su largo destierro.
Yo me Olimpo en sutil engaño y que Apolo me
diga –llegó el Poema, y yo me engañe.

01 agosto, 2009

16 julio, 2009

15 julio, 2009

Batir un sueño a punto de nieve, agregarle
ralladura de Romero de rama sin raíz con
pimienta morena, hundirlo en esencia de
vainilla de licor en miel,
y ahogarlo,
pero dulcemente.
A veces las palabras están en otras partes.
Son brujas areneras de ojales y bolsillos.
A veces otras partes son las palabras.
Tan de tu mano, en esta cara de pecho que
me espera. La decencia suspendida en
el perchero, hasta que la noche alumbre.
Quién te pájaro la sombra. En qué
alumbre del hambre de la siesta te
hiciste de la higuera perdida.
Cuándo fuiste Paraíso.
Amanda soy, de la Rivera del borde del
Junquillo. Aquí las mieses hamacan
tierra, pocitos en dulce, almizcle.
Soy de la sombra del día de Borde Junquillo.
Atrapa, atrapa, atrapa la nostalgia.
Qué atrápares perdidos la escabullen.
Por qué huye cuando le toca prestarme
su ratito de hule.

08 julio, 2009

Cuánto Molino haciéndose Quijote, hoy que el
destierro es una mariposa hecha tornillo, una
margarita de hule, frascos de sed. Hoy, a falta de
Quijotes, los Molinos montan Rocinantes.
-Madre, qué cocinabas cuando cocinabas.
En qué caldo cocías los jirones deseados,
secreta olla, viento encubierto.
Qué tomaba por cuchara. Con qué canela.
Arropate en trigo, agrupá trocitos, abrigalos,
prolijos en julio hacelos enero. Que la siesta
no te olvide el sueño junta adioses.
Duerme mi nostalgia sobre una arruga
futura. Ahora es tiempo de baldosas, de
candados abiertos a furia gitana, es hora de
tu esperma que se duele emboscada.
El azar grita su memoria, nos recuerda que hay
un orden de la nada, dados perdidos, que
alguien se llevó el sexto, que no hay póker
ni escalera. Que Einstein todavía sueña.

06 julio, 2009

No viajé destierros, no esparcí oréganos en
campos, ni la piel del lomo de un leopardo
fue mi mantel de lana ausencias.
Qué mesa te tiendo. Guardé la rosa,
ese fue el viaje.
Hasta el lugar que bebamos de la sed, ahí
donde mi palabra sea tu boca.
-Aquí, aquí, ¿me ves? aquí soy; muelle,
madera hundida de río, yuyito del borde,
barro, costura de sauce, tierrita de balde
leñero. Aquí vasija, vos marea.

01 julio, 2009

Cautiva de escuchar ese único Poeta, y él,
cautivo de ser Poeta para mí, rompiendo cólera
o amor; un minotauro, una herejía de soles
vaciando palabras para entregarme sólo sospechas.

23 junio, 2009

A quién das ese puerto vencido de Palabras
ahora que el infierno se cruza de silencios.
Te ofrezco mi peca, mi pecado, pecar sin
honra por tus silencios cruzados.
Otra vez soy Magdalena.
Juno arde sombras, estiércol de sauces, llantos
secos, se hace junio, hambrienta se traga las íes.
Cómo hará para soltar su noviembre.
Por qué me doblego de cárceles y grillos,
los pies en la losa, las manos rozando la
frente que apedreó satélites. Tan puesta,
extensa, sometida. A qué. A quién.
Vi la luna estallar añicos, la vi caer bote,
deriva azul en tu voz ronca.
Volveme lluvia , soy tu colina secreta.
Volveme luna sobre vos.
La furia, la cuchara intrusa hundida chocolate,
mi jarra hundida de tu madera, otra vez,
tan dulce, derretida, tan mi silencio.

12 junio, 2009

A quién le vas a dar, sabueso de mis días, tanto
Estambre y Pistilo, tanta inocencia mía vuelta
pájaro. A quién ponés tus flores del olvido. A quién,
tramposo decadente endecasílabo, ahora que
soy mi Verso y mi Poema y mi Silencio.
Ahora que soy mi Poesía.
No te asomes a Dios, ni toques el borde del
Planeta que derrota esferas en giros infinitos.
Tejé tus Palabrejas, las más antiguas, y
escupilas al cielo. Si una Enana Blanca
estallara Soles, si nada quedara, alguna
antigua Palabreja tuya iría en derrotero.
Ponerme esta hechura de pies fríos al abrigo
del tiempo, aquí, en el revés de tanto día
desatado, de tanto silencio esquivo.
Ponerme esta brisa de ayer a mojar ventanas
de mañana, y que se abran.
-Señores, a sacarse la medida de tanta desmedida.
Hoy la cáscara es nuez, y la nuez se esconde.
El guiso de cacharros huele a polen pasado de
vientos. Rompan los frascos, las ocasiones falsas.
Duerman la siesta de la buena espera en una
almohada sin dientes, y si despiertan,
no hundan el Planeta.
Corrió el dichoso, y era el Pueblo, la Estación y
el yuyito del banco que esperaba, yuyito verde,
media de lana, ovillo destejido, maneras absurdas
de la espera. Guante que tapa el frío de hoy, y se
descubre invierno en la mañana.

05 junio, 2009

Esa forma de inmortalidad tuvo su Romeo,
y fue Julieta.
Y era Gazpacho esa sopa terruna y penitente,
era del pozo del hambre vuelto amor.
Quien corta la escasez en paneras vacías, corta
rodajas de Universo.
Hacete suave a la hora de las horas, volveme trigo,
azúcar. Todo junco de mi río, en mi costa, como
barro suave, haceme, a la hora de la siesta.
Ella paría flores de otoño en primavera. Al lado de su
Mundo, él confundía estaciones y la esperaba octubre.
Miro su rostro de mapa transitado, deshuesadero
de alondras agitado de infancia. La esperanza
mudada de sus ocho, tan mudada, tan enmudecida.

02 junio, 2009

Adónde va, cortando sus ajitos, sus
cebollas de nada. -Revolvé las candelas,
las dulces notas suaves de tu siesta.
Aquí al lado, el Universo nace y muere
estrellas. Mientras todos buscamos el
hueso Sapiens la verdad viaja, hierro y polvo,
para hacernos carne hablante.
Sopita, sopita de Marruecos, dedales,
cabellos, moños, letras. Qué plato guarda
sabores y saberes. Qué pedrada se llevó
las frentes amadas. Y a cuáles balcones.
Escupime la ausencia aquí mismo, la
sal no inventa sus estatuas.
Lo vi a Pedro Carro Despeñadero de Alma, vende
sueños con espumaderas, corchos sin botella.
Vende y vende. Vende hasta su miseria.

28 mayo, 2009

El vuelo que me trajo a tu medida con tanta
desmedida. Toda soy en vos y no del todo.
Cocía sopas, tierra de azúcar en frascos,
pociones no me importa el olvido, sequía
de amores desamados. Un tenedor de
desandar caminos le abrigaba el secreto.

26 mayo, 2009

Quién levanta Palabras en la Torre de
Babel, azul, papel vencido, y se asoma
puente, mesa, locura Humana,
toda cordura.
Tu rama enciende y desnuda madrugadas
solas, manteles conocidos. Alguien cuenta
las migas del pan que devoramos, lentos,
el pan que, lento, nos devora.
Te vi cabalgándome la sombra, y era mi
asombro el que iba, cabal, ganando tu
certeza de cuchara en mí, tan dulce mi,
tan tu bocado.
Este viento me aventa, roza mi Poesía desde
atrás. Equivocado. No hay lecho, no hay
Procusto. Digo y desdigo. Mirá mi vuelo
de gorrión ladino, viento, ventana,
futuro. Mi Poesía.
Soltá el grillo.
Dónde estaban el grillete, el pie, el establo.
La casa que soy no lava miserias ni cárceles
de sol. Limpiá tus espantos, todos, juntos.
Ahogalos.
Quiero mi grillo.

15 mayo, 2009

Neptuno me provoca, me arroja mares,
me hace océano, me devora en su boca
de agua, y yo lo beso en plena corriente.
De qué vale romper en pedazos la maceta o
guardar uvas en bombachas viejas.
/Semillas y recuerdos/.
La verdad hace vocales bajo los puentes.
El techo de Pompeya fue su ceniza,
y a su pesar, el amor sostiene el testimonio
de dos cuerpos abrazados.
Hoy te despedía. Vos te hacías
Trazo y yo, tu eterna Poeta.

A Vicente.
Puedo ser virginal, tan Magdalena.
Las piedras se confunden lluvia, y yo
ni siquiera lo comprendo.

09 mayo, 2009

De la piedra a esta piel, mientras las
ramas se hacen hoja, me yergo obstinada,
cuando ni siquiera entendí por qué fue
mi nombre quien me trajo.

05 mayo, 2009

En la noche, tu remo entre mis
piernas... ¿dónde era el río?
Caer en el error, que se afrenten las frentes
de melones maduros. Ensayar la tachadura
en una sobria y sostenida huelga de Paz.
Cuento azar y azahares. Del segundo,
aroma y pétalos. Del primero, soy
la cifra secreta y él me numera.
La casa del bobo aloja desazones, puercos,
verdugos, heridas solitarias, nueces secas
secas secas de tanto desalojo.
Así de vacía es la Palabra cuando
no te escucho.

02 mayo, 2009

Adán, renuncio a tu costado, tal vez venimos
de la misma astilla, y diversos y juntos nos
estamos amando a pesar de todo el paraíso.
El alma tiene esa cuchara que ancla
sopa de soles, ternura de extranjero, hambre
de ponerse todos los cobijos.
Hoy fui interrogada por mi propia violeta.
Juan de la sombra martilla sus
costados para no perder ausencia.
Cargó luna de alas. Noche. Traspasada de
lado fondo, en claroscuro, se confirma en
su propio destierro, esa mariposa en negativo.
Los gorriones beben luna de luna en
los charcos, beben eternidad.

19 abril, 2009

Abrir la Soledad, y que se pueble.
-Silencio, le dijo el silencio a su memoria,
mientras ella ocupaba toda su desolación.
Un alfiler de nadas calienta su metal de
sueños. Dijeron los Juglares que anda
el Verbo soltado a la memoria de un velo.
Mi sombra mendiga algo de luz. Yo mendigo
a mi sombra algo de lealtad.
Pasa el cuerno que bendice: una bestia, una
Santa, este vestido que dejo al Altar sacrificial,
este vestido que abrigaba mi última Palabra.
Cae la luna como una Palabra en la
redondez de una Escritura que no alcanzo.
La madeja de piedra teje su roca, y
alguien talla espuma en la otra orilla.

11 abril, 2009

El error de un orden, los dados jugados
a una hoja. Dios habita Templos para
tener dónde suicidar inmortalidad.
El milagro espanta a su milagrero
que cae de su corona y desgrana
las cuentas de un rosario ateo.

03 abril, 2009

Los vio pisar céspedes ardientes, huesos adentro,
y el gorrión cayó de su pluma, arrancado de ojos.
Ahora, otra hora inexacta del equívoco, boca de eco,
siempre el mismo. Déjà vu mes amis.
Pequeños pliegues de silencio decidido,
sólo el tiempo los despliega Palabra.
Grita la verdad a una boca sin orejas.
El Mundo, sordo espectral, juega
a la Historia y apunta nidos con
escamas viejas.
Cómo se resuelve el Poema que nombra lo
desterrado de su nombre. Se abre un cero
pozo agujero. Todo silencio, todo pregunta.
-Pepe, Trazo incompleto, dejame
gritarte en pleno silencio.
En la estocada el tuerto retiene su mirada
final. Como Cíclope, convierte herida en Odisea.

26 marzo, 2009

- Metáfora...., quiso definirla,
Texto, Diccionario, Academia,
y quedó sembrada de su propia violeta.
A trasluz, mientras la orillo, mi
sombra me hace su propia
sombra.
El árbol de la siesta duerme mi
infancia en el lugar que ya
no visito.
Suelto lo que nunca tuve y
recupero mis manos.
Las hojas del otoño viajan
solas, y cenizan las tardes.
Una despedida que se dice
a sí misma, como otra hoja
viajando su ceniza.
No puedo beber de la copa
que soy. Aquí mi vid.
Otra vez Ulises ocultado de sus
ojos espera su tramo de eternidad.
Penélope desanda las cuentas
del Amor y se vuelve ovillo.
El niño pecho sin pájaros muerde
su propia simiente, y espera.
En el Mundo no hay destino para
todos, -le dicen.

11 marzo, 2009

De repente nacía. Les dije:- sopa,
mamadera, Amor. Algo estuvo bien,
y vinieron las Palabras.
Tal vez no deba resolverse aquel otro
Poema, baste decir: -una violeta fue
su espada, niña sola de Palabras todavía.

10 marzo, 2009

03 marzo, 2009

Luna adentro, toda hierba y
balcón, soy la misma,
soy adentro.
Mi barril gitano guisa amores
de viento, amores de fuego.
Mira desde la foto la intemperie
que no fui. Me mira nena, pregunta
de futuro, y yo, tan hoy, violeta,
tan gracias Papi.
Suerte marinera la del nudo,
enlaza sal mientras tu barca me
navega.
Me empuja, la Poesía me
empuja borde, acantilado,
y ni siquiera tiene bautizo
la muy anónima.
Adán la busca huyendo, arranca
todas las manzanas, desdice la violeta.
Y Eva es su tinta, su destierro.

22 febrero, 2009

Soy adobe, casa, amparo, piel y tierra
para descalzos, y soy descalza.
Y soy hilo, arruga, vasija, aroma,
magia y violeta de tarde.

06 febrero, 2009

Tu temple en la fragua de mis
días es casa, y me asoma.
Quereme que es
domingo.
Soy astillero de violetas,
y soy violeta.
El silencio me grita muslo adentro,
y me quedo Bahía, césped,
hambruna de guerra.
Virgen con pechos de leche
soy, huidiza cuando mi carne
se otorga.
Una oportunidad a la ausencia. Un instante
imposible. Un préstamo breve.

A Vicente.
Carne adentro hay nidos de cristal y
adobe. La cresta terrenal roza lo inefable.
Estos soles en mi puño, y tus
ojos de tarde despedida.
¿En dónde mora la piedad
del mundo? no la justicia,
la piedad.
El anzuelo, la carnada, las sombras.
No sé en qué parte del
Mundo esconderé mi Humanidad,
Pero no soy de tu río.

28 enero, 2009

Bendita de cantar abajo, abajo hondo,
tan cerca de mí, tan aplazada de mí,
la dura carne sueña y sobrevive.
Le digo al viento que soy voz,
y vos, y a veces yo, sólo cuando
azucan las tardes.
Por qué buscar los dientes de
la tierra. Los pájaros confían.
Habré de aprender a picar pasto.
Así me preñan los veranos
como si fuera espiga, adolescente,
infame de toda felonía.
Tanto desparpajo de hueso,
de cucharas de sopa, secas,
en las bocas de otros. Tanta
oruga de mar lamiendo tierra.
Dura, a dentelladas, se cocina
en guiso de alondras, el suyo.
La piel la espera, marinera,
para ser escándalo.
Estrena alma, la dichosa, ahora
que hay desuso, que Dios cayó
de un anaquel, y es aro, mariposa
incrustada. Ahora que la carne
ostenta esos puñales.
-Mamá, ponete blanda, tonta,
mentime azules. Marzo me
soñó y llegué en puñados
de seguir queriendo.

27 enero, 2009

Me sucedí violeta, y vos, te
sucediste Alpe.
Canto en las sombras, entre
sed y silencio, canto, como
esa prostituta inconfesa.
Vengo de la noche, de tu pecho
en sombras, de los dulces astilleros
del Amor Proletario, vengo.
Amanecí de todas mis mañanas,
y era tarde.
Voy al fondo del Poema, estoy ahí,
en su espesura. Soy una Letra entre
lujuria y silencios.
Afuera está la nena que espera
las Palabras. Me veo toda lluvia
muda, y no sé si dejarme entrar
con tanto desamparo.