Textos desde 2007 a la actualidad.

Brevedades. Que los Trazos sean flechas
como las que arroja el Inconsciente cuando
nos deja arrojados.
..........

Y el infinito Trazo se sigue escribiendo.
Poemas aún sin publicar superan los 2000. Ellos hablan sólo por acá, todavía.

27 junio, 2019


Aturden  los huecos del Mundo,
la sal en las minucias
la sílaba en el número
en la Palabra, una boca, y las
horas consolando a los relojes.

23 junio, 2019


La furia prometida
Los favores de sangre
Las maldiciones
El odio sin mediodía
Las mentiras sagradas.

Los orígenes llegan con su
éxtasis de especie. Es tarde para
los bordes perdidos, son color, son
una tarde detrás del Universo.

Como una camelia pobre entre las hojas,
una gema de azafrán, una lámpara maga
ser eterna en un único perfume,
entre círculos de aceite.
Eterna, -se dijo, a solas con la noche.

Los escucho descalzos, con las manos de lado,
en el silencio antiguo de asfalto y dolor.
Los he visto en pasos rituales, al filo del pronto
y la madera, un Congreso de tierra y sombra.

Queda ese Poema en el aire,
como un fresco
como escaparse  a ninguna
parte,
como sentar el sol sobre una
promesa.

Lo bello se posa en el cansancio
de los malos días.

El azar viaja  en las parcelas de un cristal detenido
Ese lugar tiene el tamaño de la tarde.

Ella, con su pollerita bienvenida, tan temprana,
cantándole a esta otra tierra,
dónde estará.

Sucia de tanto desamor de amarlo,
con la mirada de su herida, la de él,
al borde de esa luna de vino, como bautista,
tiraba su piel de pimienta a los lobos.
No era una pesadilla, era un pronombre.

Ascenderé la daga hasta el lugar del ángel
la sandalia del hijo pesa
y se lleva el corazón hasta el hueso de Dios.

Busca su furia, el nudo del medio
la magia antigua del amor, ese dinosaurio.
Se desorienta el viento, transparente,
en un mundo de transparencias.

Olvida mediodías, busca sus mares y sus lunas
Con la edad del tiempo, todo hoy, busca los ropajes.
No te cuides de ella, es la madre del sol.

Antiguo oficio,
animal detenido entre siglos
en las entrañas de una lengua,
péndulo que vaga,
destinado dolor nuestro
raro hechizo
abusivo
dicho.

Monedas negras en lenguas amarillas.
Monedas negras en lenguas
Monederos que se hacen lenguas
Negro
Amarillo.

09 junio, 2019


Una esfera sin curvas, un borde
que se adentra, un amor, un desamor
Ese veneno que cruje su luz.

Duerme sobre el puño, del lado
duro del amor.

-No comeré infinito, mamá, aunque 
mi nombre quede abierto
y la Palabra.

Está su Poema roto entre agujeros
ninguno pronuncia el nombre
ninguno quiere ser silencio.
Tu nombre debiera golpear en mis paredes,
hondo y mariposa,
como París
como si vieras mi miedo
y mi flor
y que París nos espere.

Juntaba arco iris mientras octubre.
daba forma a la paciencia,
a las maneras del Amor.

La humanidad aún
Aún tu sombra, los pies del día,
la gente feliz
Aún el último Poeta
Aún tu huella, el camino a otra Iglesia
Aún lavarnos el último frío
Aún otro aún
y este Planeta aún.

05 junio, 2019


Llevaba Mundo entre las yemas,
faltaron mares.

Las manos le quedaban en
el saludo
y la lluvia aprendía de esas
cadenas,
diminuta mano, oscura y
menguante,
polvo de alguna traducción.

04 junio, 2019


En qué combate voy a tu corazón,
con qué justicia campesina será el invierno
de abandonar piedades,
estallarlas en el estrépito de los días
Vos, tan lejos tuyo como un papel deshecho.

02 junio, 2019


Los muslos al sur, la piel al mar, la evocación
botánica, el olor de los bordes.
El éxtasis es un lugar perdido, llega de a mares
y continúa de a cientos.

31 mayo, 2019


La herida se anuda, hace pacto de sed, insiste
en una trama ilesa debajo de una prensa.
El verso suave es un rayo en esa falta incierta.

En la arena, amontonados y apacibles
mutuamente vencidos
porfían.
Serán otra vez un tierno atajo
del Mundo
Batalla sin derrotados
sin costa
sin tierra prometida.

Estaban los cuerpos con sus polvos y sus glorias
para recoger las cuotas del amor.
Era una danza sin fin, la ejecución de una flor.

Mirame -le dijo a su mirada, escribime -le dijo a su Poeta.
En los pequeños Mundos donde las Palabras no sirven
ella refugia su nombre en el viento.

Los restos del pimiento en la cocina
El duelo del minuto
La lluvia que no es
La madre, ese fragmento, vuelve
sin entrar
Emily lo recita entre sus bastidores
de esa única casa
Se hunde la Palabra en esos versos
que anuncian celibato
tempestad callada
un piano.

Ella cree que al espacio lo sostiene
una Letra y su pérdida,
ese hilo bebedor y semblante.

La noche se enciende detrás de la cortina
sin nombrarla
amarse en verano con la honra suspendida
en el tácito de las Palabras.

26 mayo, 2019


Apresados en sus giros,
en colisión,
cuerpos pacíficos en la acrobacia
del abrazo,
en la redondez de ese nosotros
que consume el instante
y permanece en un puñal
de gozo.
Es un centro donde coinciden
los añicos,
el aire retenido,
cuidar la nada.

Hay que doblarle las rosas a los nacidos de la vida
atar de muslos al que sueña
ser la analogía sustancial de lo urgente,
la prosa que apunte a lo concreto
un estado de cuerpo sin deseo
Prohibida la Poesía.

Los enemigos taparon el rayo
con Palabras, entre animales
y juegos de Dios,
con hilos del odio y cuentos
hostiles.
Desde el átomo a la piedra,
la lluvia de cal,
otra vez,
en la guerra del hierro.

Al borde de nadie, heridas las
cosas y los misterios, tu eco.
Ese sonido es una lírica,
un Poema para siempre.
Doblado tu Ser por tanto ser.
el mar soltándote las manos,
soltando las mías, vos, hoy,
el día después de tu después.

Cenizas de rubíes,
el cuerpo dura,
la pasión ha sido entre la arena
y la rabia.

Los fueguitos de la luz, 
las guerras del alba y la gula
morena de parir Palabras.

Y le apuntó con su barquito
de papel.

A tiro del amor o de la sombra, 
con un puñado de puños en tiempos de olvido, 
en una repetición que nos permite enumerar 
la especie, sin lenguaje natal, situados
entre el Mundo y el Poema.

08 mayo, 2019


No entregues tu pantera
las garras del puñal
La luz ajusta sobre el pan
las manos vaciadas,
la primera partícula,
el lenguaje.
Sorprende el temblor de las
esquinas y la paredes sin pasos.
El eco lleva su penumbra y su luz
cuando el frío queda derrotado.

Un verdugo de piedra sobre un jilguero tira
de un corazón de mar mientras el sueño
sueña su retazo de Dios.

Hubieron heridas y desamor
otros amores,
lunas que nunca fueron
amores agradecidos
otras noches.

Vuelve el urgente azul
el fuego del chacal
asesinar el hambre con
una antorcha
pegarle a la vida
Quiere tu corazón ser un
lugar de cobijar palomas
mientras la tierra choque
entre los pies.

Juntar los pedacitos y las Palabras
el oficio del cristal.

06 mayo, 2019


Esa mortal presencia y la razón
de las rosas y los umbrales.
Quién le pide certezas a los patios
o a las manos del frío.
Adónde va tu zona inmóvil cuando
el sueño es el lugar ausente.

Ella se asoma con tantos ojos, cuenta
las colillas y los perros, los vinos cansados
y las espaldas. Guarda el amor en las viejas
carretillas, en las llaves usadas.

No me dejes en el miedo brutal
naceré ajena y lloverá lava sobre esta sombra
Quedate viento y aturdime
Tanta luna de mar.

Es un momento, apenas un
destello  que toca mi animal, mañana
será manada, tierra que desdice
y tragará sus aguas.

Tanta sombra tirada
tanta Letra lejana
Nadie arde en el espanto,
si en el grito,
sí en el impudor.
Arde la Letra cuando huele
humana y te demuele y
te rehace.
La canción de los peces y
los cuerpos.

11 abril, 2019


Le hablo a mis hojas, a la forma
de mis dedos de teclado.
Al vértigo y al baldío, les hablo
Siempre, nunca, todavía
Apresada, lejana, libre
De espaldas a la pared.
Acaso faltó reconocernos.

Moría la Magdalena y Jesús ponía trocitos
de su llanto y su tapiz sudario a los pies de
esa historia de amor excomulgada.

No se salva el odio, se salva el amor
el refugio, lo que persevera madre
donde uno transcurre sin alambres
ni guerras, donde alojar es satin,
fuego sagrado, jura sin condena.

Un vuelo de breteles era,
un río a diario, y las horas últimas
del día hechas Palabra.
Tan ignota,
tan orilla
tan reciente.

Predica en la oscuridad, le muestra
sus heridas a una rosa.
El arco y el hijo serán la tarea del amor
La tierra duerme sobre pájaros mudos.

Hay un espejo y una sombra
cara y voz
nada es reconocido.
Gira con la Letra el primer
Interrogante.

Dejarás dormir el Poema hasta que
despierte en tu boca
y te despierte.

Nos empujó el azar desde esa rudeza pétrea
hasta la respiración y la tibieza en donde
aprendimos a decir -te amo.

Una tonada de aire
era escondida,
era su casa de vigilia y migas
y los hábitos del ámbar.